5 cosas que tienes que saber del ácido mandélico, el súper ingrediente beauty para pieles sensibles

Se ha convertido en uno de los ácidos alfa hidroxiácidos (AHA) más utilizados de la industria cosmética, y razones le sobran. Derivado del extracto de la almendra amarga (almendra en alemán es ‘mandel’), gracias a su estructura molecular es menos irritante que otros ácidos, por lo que es perfecto para pieles sensibles.  Además, sus funciones son tantas, que probablemente a ti también te va a tentar.

1. Se trata de un ácido alfa hidroxiácidos (AHA) muy utilizado en la industria cosmética, tal como son el glicólico y láctico. La diferencia es que es mucho más suaves que otros ácidos de la categoría AHA.

2. Su principal funciona es eliminar las células muertas de las piel, renovando así la epidermis. Eso se traduce en un alto poder antiedad, y además estimula la síntesis de colágeno para tener una piel más tersa y con una apariencia más tonificada e hidratada.

3. A diferencia de otros ácidos, su estructura molecular es mayor, por lo que no penetra tan profundamente, se absorbe más lento y es menos irritante. Esa característica es la que lo hace ideal para pieles sensibles o con rosácea.

4. Al ser antibacteriano y fungicida ayuda a combatir las bacterias responsables de provocar granos y puntos negros en la piel. Además previene el acné, atenúa cicatrices y sirve para tratar la hiper-pigmentación de la piel.

Aunque su utilización más común es en la piel del rostro y cuello en formatos de crema, aceite o serum, también es un ingrediente de productos para labios partidos o para realizar peelings químicos.

5. Como todos los ácidos, su uso exige ciertas precauciones y cuidados una vez que lo hayas aplicado. Lo mejor es aplicarlo por las noches con la cara limpia y seca, y complementarlo con protección solar alta mientras dure el tratamiento. De igual forma, como todas las pieles son diferentes, lo mejor es que estés atenta ante cualquier respuesta anormal, como rojeces, ardor o picor, y suspenderlo de inmediato hasta que consultes con un dermatólogo.  

Aunque la recomendación es seguir la instrucción específica de cada producto, en general se sugiere que las embarazadas o mujeres en período de lactancia se abstengan del uso de ácidos, por el riesgo de provocar manchas.