¿Conoces la mascarilla de belleza ‘magnética’? Te contamos qué es y cómo funciona

La cosmética coreana no se cansa de sorprendernos con prácticos y entretenidos tratamientos de belleza para hacer en casa, y ahora es el turno de la mascarilla magnética. Si bien fue lanzada hace un par de años, este 2020 vive sus días de gloria gracias al furor que ha ocasionado en Instagram. Su promesa es dejar la piel limpia, suave, radiante, y además combate los signos del envejecimiento. Acá te contamos todo lo que necesitas saber sobre este boom de la K-beauty.

¿Qué es la mascarilla magnética?

Se trata de una mascarilla hecha a base de minerales para limpiar la piel, que se mezclan con pequeñas partículas de hierro. Estas se activan al entrar en contacto con un imán que se utiliza para retirarlas del rostro, porque no se retiran con agua como la mayoría de las mascarillas faciales. Su secreto es que este imán crea una minicorriente capaz de eliminar las toxinas de la piel y estimular que las células se activen y regeneren.

¿Cómo se aplica?

Tal cual como cualquier mascarilla facial, pero es mejor hacerlo con una brocha o espátula para no manchar las manos y perder producto. Aunque depende de la instrucción que propone cada marca, por lo general se dejan durante 5 a 10 minutos y luego se retiran con el imán que incorpora el kit. La piel queda con una fina capa de aceites minerales que la hidratan, así que conviene no lavar el rostro de inmediato, sino que masajear para que estos aceites penetren lo más profundo posible dando un aspecto ‘jugoso’ a la piel.

¿Qué beneficios tiene?

El efecto del imán hace que se active la circulación sanguínea, la regeneración de las células y además energiza la piel. De ahí que son conocidas mundialmente por sus propiedades antienvejecimiento. Además, al retirarla, la mascarilla arrastra las células muertas y toxinas, y limpia la piel del rostro en profundidad, dejándola tersa, suave y luminosa.

En el mercado hay múltiples marcas que proponen sus propias versiones de la mascarilla magnética, con objetivos específicos como iluminar la piel, eliminar puntos negros, difuminar poros, reducir líneas de expresión o calmar rojeces.