¿Qué efectos ha dejado la cuarentena en nuestro pelo y piel?

Las medidas excepcionales de higiene, el aislamiento social, el estrés que provoca la incertidumbre, el sedentarismo… todos son elementos que afectan directamente nuestro cuerpo y en consecuencia, la piel. La cuarentena ha tenido algunos efectos y para detectarlos y tratarlos, le pedimos ayuda a la dermatóloga Dra. Carla Muñoz.

Caída del pelo

Es uno de los problemas más comunes cuando pasamos por período de estrés, y claro, también durante esta cuarentena con todos los cambios de rutina que ha exigido. “Las exigencias del distanciamiento social y el estrés generan  cambios bioquímicos que llevan a la caída reversible y transitoria de nuestro pelo, denominamo efluvio telógeno. La recomendación es buscar formas de manejar el estrés emocional, evitar los peinados muy tirantes, no usar el secador de pelo a temperaturas muy altas y no hacernos procedimientos agresivos para el pelo, como el alisado con plancha”, advierte la Dra. Muñoz, dermatóloga (@dra.carlamunoz_dermatologa).

Si la caída es persistente o muy significativa se deben descartar otras causas orgánicas que la expliquen como: anemia, alteraciones de la tiroides, enfermedades autoinmnues, entre otras, por lo que es recomendable consultar con un especialista.

Granitos enquistados

¿Sienten que tienen más granito de los normal? Tranquilas, no están sola. El sedentarismo que derivó de la cuarentena ha provocado un aumento de los granitos enquistados, sobre todo en la zona de la espalda y glúteos. Esta es la razón: “La fricción que se genera al estar mucho rato sentadas, sumada al cambio en el ambiente de la piel con aumento de la producción de sebo y la oclusión por la ropa y puntos de apoyo fijo en la misma posición por periodos largos, lleva a la inflamación del folículo piloso de la piel de espalda y glúteos generando una foliculitis o granitos tipo espinillitas pequeñas monomorfas”, describe la Dra. Muñoz. Para prevenirlos lo ideal es evitar pasar periodos muy largos sentadas en la misma posición, disminuir la sudoración y siempre cambiarnos de ropa cuándo esté húmeda. 

Dermatitis en las manos

Como ya lo sabemos, los cuidados necesarios para evitar el contagio del Coronavirus son principalmente el aislamiento social y el lavado correcto y frecuente de las manos. Esto evidentemente ha llevado a que aumentemos la frecuencia de lavados y el uso de alcohol gel. Pero, ¿cuál es el lado B? “Cada vez que lavamos nuestras manos arrastramos los microorganismo que se encuentran sobre nuestra piel pero también parte de la grasa que la recubre y protege. Eso lleva a una alteración de la función de barrera cutánea que se manifiesta con enrojecimiento de la piel de las manos, textura áspera (tipo lija), fisuras, ardor y/o picor, granitos rojos, entre otros”, explica la especialista.

Para evitar que esto ocurra, la recomendación es usar jabones surfactantes suaves como los aceites de ducha o los syndet (limpiadores sin jabón). Estos productos tienden a proteger el manto ácido de la piel y permiten mantener la función de barrera. Además se debe reponer los lípidos perdidos o dañados usando crema humectante sin perfumes después de cada lavado de manos.

Rosácea

Aunque la cuarentena en sí no provoca rosácea, muchas personas han visto agudizada esta condición por factores vinculados al estrés que genera la pandemia y el distanciamiento social. “Es una condición en que los vasos capilares del rostro tienden a tener una respuesta exagerada frente al estímulo para vasodilatarse. Por ello el calor de la ducha, el vapor del baño, los ambientes muy calefaccionados, ciertos alimentos y el estrés (todos estímulos de vasodilatación), generan un aumento de sus síntomas. La recomendación es tratar de disminuir al máximo dichos eventos y utilizar productos de limpieza e hidratación adecuados para ese tipo de piel”, explica.

Piel opaca y cansada

“El estrés emocional genera liberación de radicales libres y estrés oxidativo. Eso daña las moléculas de nuestra piel encargadas de dar turgencia y luminosidad a la piel, generando un piel opaca con aspecto cansado”, advierte la especialista. Para evitarlo, además de buscar métodos de manejo del estrés, te recomendamos cumplir en un 100% con tus rutinas de cuidados del rostro, haciendo hincapié en el uso de limpiadores suaves y productos antioxidantes como Vitamina C.

Mejora en la calidad de la piel

Se trata de una de las caras más positivas del aislamiento social para nuestro cuerpo, una piel de mejor calidad, aunque solo en algunos casos. “Existe un grupo de pacientes en que el cambio de rutina ha generado una disminución en el uso de maquillaje, menor exposición a la contaminación ambiental e incluso menos estrés emocional . Estos casos han logrado disminuir el estrés oxidativo y la producción de radicales libres, lo que genera una mejor calidad de la piel que se ve luminosa y vital”, concluye.                                                

Dra. Carla Muñoz Olate
Dermatóloga / Dermatología On Line

Contacto: +569 5395 4202 / dra.carlamunoz.dermatologaonline@gmail.com