¿Te sientes más cansada? Te contamos cómo manejar el bajón de energía por el aislamiento

Van pasando las semanas y aún cuando muchas estamos haciendo menos actividades cotidianas de las que acostumbramos, nos sentimos a veces más cansadas y con poca motivación. Para saber cómo manejar y evitar esa fatiga, conversamos con la coach internacional Daniela Sani, quien nos entregó consejos clave para que nuestra energía no decaiga durante la cuarentena.

“Este periodo implica muchas emociones y si no aprendemos a procesarlas y soltarlas para que luego se disuelvan, se acumulan y generan cansancio. Hay varios factores que influyen en cómo vivimos este período: lo primero es que estamos en un estado de alerta y estrés constante, y nuestro cuerpo lucha contra eso, lo que es agotador; además, aunque no queramos, absorbemos las emociones negativas de los otros (de las noticias, los grupos de WhatsApp, de nuestra familia, etc.),  lo que significa una carga muy grande”, explica Daniela Sani (@danielmsani) coach internacional de éxito y empoderamiento para mujeres emprendedoras.

A eso, además, se suma el factor de la culpabilidad, otro ítem determinante en el cómo estamos viviendo este periodo: “No estamos acostumbrados a parar, por lo tanto muchos nos hemos sentido culpables por no hacer nada y empezamos a generar mucha actividad mental; nos preocupamos por el futuro, en cómo llevar esto, y querer controlar la situación y manejar la incertidumbre cansa mucho. Por ese ‘ruido mental’ estamos más cansados”, agrega.

Para mantener el estrés bajo control y la energía en lo alto, Daniela nos comparte algunos consejos para poner en práctica en casa:

Mantén una rutina AM libre de estrés. Lo más importante es cómo partimos la mañana, eso va a determinar todo nuestro día. Qué comemos, qué hacemos, las conversaciones que tenemos, etc. Si empiezas tu día con el teléfono al lado o viendo noticias, de inmediato entras en un estado de preocupación. Hay que tener una rutina am tranquila, solo para ti, para recargarte con lo que sea que te haga bien: una meditación breve, escribir en un diario, escuchar música. Regálate un ratito de desconexión para conectar contigo.

Calma tu sistema nervioso central. Una práctica que puedes hacer en la mañana o durante todo el día para calmar tu sistema nervioso central son ejercicios a través de la respiración. Recomiendo el 4-5-6-7: inspiras en 4 segundos, aguantas 5, botas en 6 y aguantas 7, esto lo repites 2 a 3 veces.  Lo puedes hacer en cualquier momento del día en situaciones de estrés para volver a conectar con la respiración y entrar en un estado de paz.

Ten una práctica de gratitud. Se trata de conectar con lo que sí está funcionando. El cerebro siempre se va a ir a lo que no funciona porque se pone en modo supervivencia, por eso lo mejor que puedes hacer es irte a lo positivo, ver lo bueno y no lo malo. Hay que enfocarse en lo que sí está bien para que tu cerebro también se calme.

Gratitud no solo con lo que tienes hoy, sino que también con cosas que van a pasar en el futuro. Por ejemplo que el planeta se va a beneficiar de este encierro porque se está ‘limpiando’, que te vas a volver a encontrar con los tuyos, etc. En este momento hay muchas cosas que NO podemos controlar, pero lo que SÍ podemos controlar es cómo lo vivimos.

No sobre-consumas aquello que te quita energía. Hay que tener mucho cuidado con lo que consumimos, desde los alimentos hasta la información. Hay que estar actualizados, pero no sobre-consumir noticias, porque absorbemos toda esa negatividad y preocupación.

Respecto a la comida, los alimentos cumplen un rol fundamental en nuestra energía porque todos los alimentos tienen una frecuencia vibracional; hay algunos que nos entregan energía y otros que nos la quitan. Hay que aumentar las comidas que nos energizan, como platos preparados en la casa, alimentos vivos y limitar los productos procesados, sobre todo el azúcar que nos energiza momentáneamente y luego nos deja en un estado de aletargamiento y con necesidad de más azúcar.

Prioriza el dormir. Como nuestra mente está tan activa, hoy más que nunca es fundamental dormir. Nuestro cuerpo necesita ese momento para descansar, reponerse y repararse. Haz de la hora para dormir un ritual tranquilo, libre de preocupaciones y aléjate de las pantallas por los menos 2 horas antes. Las luces azules impiden la producción de la melatonina y hacen que no descanse debidamente. Sobre todo, date permiso para descansar, para dormir cuando lo necesitas, ya sea en la noche o con una siesta.

Establece una rutina. Despertar sin saber bien qué vas a hacer cansa mucho, así que arma una rutina diaria para no caer en ese aletargamiento. En estos momentos de incertidumbre lo que sí puedes controlar es tu horario, así que ordénalo y respétalo, aunque no sea tan estricto. Es importante tener cierta estructura, sentir que estás a cargo. Tu controla tu día, y no que el día te controle a ti.