En tiempos de encierro dedícale tiempo a viejas amigas, las suculentas

Según el Feng Shui, la presencia de plantas en el interior de la casa equilibra las energías, mejora el estado de ánimo y la concentración, además reduce el número de enfermedades. Esta vez, elegimos las suculentas, aquellas plantas humildes que no necesitan demasiado cuidado, para amarlas y hacerlas parte de la casa.

Por estos días de #quedarsencasa, muchos estamos rompiéndonos el cerebro para ocuparnos en actividades que nos distraigan, nos entretengan y nos hagan más fuerte. Como bien sabemos, las plantas son un gran aliado en estas circunstancias para, sobre todo, entregar y llenarnos de amor.

¿Qué son las suculentas?

Las plantas crasas y suculentas (también conocidas como plantas carnosas) son una familia botánica singular que tienen el tallo, las hojas o las raíces más gruesas para almacenar suficiente agua y sobrevivir en las épocas de más sequía. Crecen sobre roca, corteza de árbol y hasta en condiciones poco favorables. Ocupan poco espacio y pueden crecer casi en cualquier parte (ya sea en interior o exterior) y sus cuidados son distintos a la de las otras plantas, siendo mucho más sencillos.

Lo único que debemos tener en cuenta es que deben crecer fuertes y sus necesidades de agua son reducidas. Son capaces de absorber la humedad del ambiente y retenerla en sus hojas, tallos y raíces. Esta capacidad es la responsable de que, en muchas ocasiones, veamos este tipo de plantas suspendidas en el aire o en recipientes de cristal sin ningún sustrato de donde agarrarse.

El riego

Sí, es una sorpresa que no necesiten mucha agua. Por esto el exceso de riego puede ser letal para ellas. Durante los meses de frío necesitan riego cada 15 días, mientras que en los meses de calor podemos aumentar en 1 vez por semana.

La luz

Necesitan mucha luz, pero no sol directo; sobre todo en verano, pues la exposición directa al sol las deshidrata. Si sus hojas se tornan rojas, es el primer síntoma que se están quemando. Y, de lo contrario, si el tono de sus hojas se vuelve un poco más pálido, debemos reubicarlas y encontrarle un lugar con más luz natural.

El drenaje

Las suculentas deben tener un buen drenaje que les permita drenar el exceso de agua. Así que ni se te ocurra poner el plato que usualmente usamos debajo de cada macetero. Además, para crecer no necesitan un sustrato rico en minerales, sino que un suelo más bien pobre. Usualmente usan el mismo sustrato que los cactus.

¿Y para que se vean bonitas?

Hay mil y un maneras de agrupar las suculentas para que brillen al interior de la casa (todas juntas resaltan mejor). Aquí algunas ideas: puedes colgarlas con rafia desde el techo (poner la rafia alrededor de cada macetero) y crear una composición rústica; puedes comprar o hacer tú misma sacos de lino de distintos tamaños (foto 3 arriba), les haces un ‘doblés’ en la parte superior ¡y listo! Puedes situarlas en repisas de todos los tamaños y estilos; quedan súper bonitas en una estilo escalera.