¡Tiembla la K-Beauty! La cosmética nórdica se abre paso, ¿la conoces?

La popular cosmética oriental (coreana y japonesa) tiembla con la silenciosa irrupción de la belleza nórdica. Rituales lentos, minimalismo y productos mono-funcionales, son la tónica de esta tendencia beauty que suma fanáticas en todo el mundo.

Lo nórdico nos lleva automáticamente a un imaginario minimalista, pulcro, donde nada sobra ni falta. Precisamente de eso dan cátedra países como Suecia, Finlandia y Noruega; de una elegancia y precisión que define su arquitectura, arte, moda y ahora también belleza.

La premisa de la -cada vez más popular- cosmética nórdica está en el minimalismo y ritmo tranquilo de todas las etapas que implica un ritual de belleza. Pocos pasos y sencillos, productos mono-funcionales, reducción de ingredientes, un packaging que también celebra la sobriedad con líneas rectas y tonos neutros, y sobre todo, énfasis en lo natural.

Maria Nila
Verso Skincare

Y cuando se trata de cosmética eco, los países nórdicos sí que saben de lo que hablan. Con unas de las temperaturas más extremas del planeta, y muy pocas horas de luz en invierno (¡en algunas áreas es de noche todo el día!), la piel de las nórdicas no ha tenido un camino fácil, por lo que la industria debió responder a sus necesidades con lo que tenían a mano: plantas autóctonas, frutos silvestres, algas, aceites naturales y aguas minerales.

Pero además de sus ingredientes naturales el concepto de kilómetro cero juega un papel muy relevante en la industria, con un especial foco en el desarrollo de la producción local. Otro punto a favor que conquista al mundo con la propuesta nórdica.

Algunas de las marcas de skincare que empiezan a sonar fuerte a nivel mundial son Maria Nila (Suecia), Verso Skincare (Suecia), Bioeffect (Islandia), Laconicum (Suecia), y en maquillaje Kjaer Weis (Dinamarca). Aunque cada una hace sus propias promesas, todas coinciden en que la constancia de una rutina de belleza adecuada es el secreto de los buenos resultados. Ya lo saben, sin ritual, no hay milagros.

Una propuesta beauty que invita a bajar el ritmo, a simplificar cada paso, y sobre todo, a apostar por una cosmética natural y sostenible, responsable, que cuide nuestra piel en armonía con el cuidado del planeta. ¡BIEN las nórdicas!