La decoración vuelve a lo natural: el furor del ratán y el mimbre

En plena búsqueda de rescatar los materiales nobles y una tendencia a lo más natural es que nos hemos volcado a materiales que, como el ratán y el mimbre, vistieron los hogares durante los años 60 y 70. En pleno 2019 es protagonista absoluto y se combina con una actualidad fresca, moderna y jugada.

Hoy en día buscamos volver a las raíces, la tradición y lo hecho a mano recobra valor. Pareciera que hay  algo que se ordena en nuestro interior que nos hace sentir en equilibrio y bienestar, y las firmas de diseño lo han notado. Marcas como Bloomingville, Kettal y Hübsch han tomado estos materiales y reinventado los diseños, logrando acabados funcionales y simples, así como ambientes naturales, vitales y eclécticos; característica principal de los espacios nórdicos.

Ratán versus mimbre

La resistencia y la durabilidad del ratán y el mimbre son una de las principales características que han elevado la popularidad de estos materiales. Sin embargo, más allá de sus similitudes estéticas, las diferencias que los separan son suficientes para no confundirnos

El ratán nace de las palmeras trepadoras que crecen en los bosques tropicales del sur de China, India, Filipinas, Indonesia y África. Para lograr darle forma a la hora de crear piezas decorativas, es necesario mojarlo para que sea más flexible y pueda moldearse y anudarse.

Mientras que el mimbre se obtiene de arbustos de la familia de los sauces en Perú, Brasil y nuestro país, este material es fácilmente manipulable a la hora de conseguir formas redondeadas y entrelazadas.

Como de viaje, pero en casa

Las mesas de ratán, las lámparas de bambú o la sillas colgantes de mimbre nos llevan al imaginario de las deseadas vacaciones, dándole un punto de decoración sustentable y brindando ese aire de paz que buscamos revivir en casa. Es más, según el libro The New Bohemian Handbook su objetivo es ese, hacerte sentir tan relajado como cuando estás de viaje, y ahí está la pillería: viajar con la mente a través de la decoración.

¿Cómo incorporarlo? Puedes ir a gran escala o aplicarlo en pequeños objetos. Aquí van algunas ideas:

Lámparas de techo:

 

Sillas:

 

Cabeceras de camas: 

 

Canastos (ideales para rellenar con telas, flores, lanas y hasta nos podemos aprovechar y nos los llevamos a la playa o de picnic):

Alfombras: