Que la decoración no nos separe: las claves para armar un hogar en pareja

Vivir en pareja no sólo involucra compartir espacios, gastos, alegrías y momentos románticos, sino también que convivan los estilos de decoración de ambos, los que algunas veces no encajan del todo. Queremos que la vida juntos comience con el pie derecho y les compartimos algunos consejos para que la decoración no sea un inconveniente.

Zona neutral: el escenario ideal es que ninguno tenga que cambiarse a la casa del otro, y que ambos encuentren un espacio nuevo. Así, este ‘empezar de cero’ se vuelve literal y un buen puntapié para decorar a la par. Aquí todo vale, incorporar objetos que se tenían de antes, comprar todo nuevo o un poquito de casa cosa. ¿Lo principal? ¡Paciencia! Buena voluntad y disposición para escucharse.

Tolerancia al 100: a la hora de decorar, lo más seguro es encontrarse con algún ‘tesorito’ del otro que te encantaría hacer desaparecer… ¡pero no puedes! Saltarán a la luz la colección de figuritas de Star Wars, o esa máscara africana comprada en el Nairobi hace 12 años. Respira hondo y profundo. Aprende a valorar aquellos objetos que tengan carga emocional para tu pareja y, según el caso, busca un lugar para ese capricho. Seguro tu tendrás el tuyo.

Lo mío, lo tuyo, y lo nuestro: Probablemente tendrán una gran mezcla de muebles y objetos decoración; ahí está lo sabroso en términos deco: la NO combinación. Es un ideal para jugar con cálidos y fríos, generar contraste entre piezas clásicas y modernas,  o con lo artesanal y lo sofisticado. Son aquellas piezas o materiales muy diferentes entre sí las que pueden establecer uniones sorprendentes.

Un rinconcito personal: No olvides nunca tu yo interno, ese espacio tuyo y de nadie más. Claro, sería ideal contar con una habitación para dar rienda suelta a tu criterio de orden y estética. Sin embargo, la realidad es que el espacio no siempre lo permite. Un rinconcito elegido, una repisa o algún artículo protagonista que realmente te guste y represente hará que te sientas más parte de este lugar compartido.

No colonizar espacios compartidos: Hay lugares que tendrás que compartir con tu pareja (y no estamos hablando de la cama) sino del baño. Por lo general, es el lugar más chico de la casa, y por lo mismo, visualmente es lo que más rápido se desordena. Los organizadores serán tus mejores amigos (así como moderar la cantidad de productos). Sigue los consejos de la  gurú del orden Marie Kondo y despeja los mesones. Prefiere los cajones para acomodar tus cosas, no invadas el espacio del otro y evita dejar la ropa en el baño. Así estará encajado todo perfectamente como un armonioso tetris japonés.