Este ejercicio es 3B y efectivo: estas son las razones para motivarse a saltar la cuerda

Rescatada del clásico juego infantil, la cuerda regresa como el perfecto ejercicio cardio para tonificar el cuerpo y mejorar la condición física. Solo necesitas una cuerda y la motivación para empezar a saltar. Aquí te contamos los beneficios de esta práctica.

¿Quién no se pasó recreo tras recreo saltando las cuerda al ritmo de alguna melódica canción? Pues ahora este típico juego escolar irrumpe como un completo ejercicio cardiovascular que involucra muchos músculos, fortalece brazos y pantorrillas, reduce el abdomen y define glúteos. Además nos encantó porque es muy fácil (y lowcost) de practicar.

“Saltar la cuerda es una actividad sencilla, práctica y que no requiere tanto tiempo. Además, es un ejercicio capaz de quemar muchas calorías, mejorar nuestra capacidad aeróbica, tono muscular, y coordinación, entre otros beneficios. La cuerda es una herramienta muy útil para realizar como entrenamiento o para incluir dentro de un plan de ejercicios”, explica Felipe Alvarado, kinesiólogo del centro de kinesiología y medicina deportiva KMP.

A la hora de elegirla, si eres una principiante te sugerimos que optes por una cuerda lo más simple posible, con empuñaduras (mangos) cómodas, rodamientos simples y que el largo sea regulable a tu altura.

El mercado ofrece muchas alternativas, las hay con empuñaduras de madera, aluminio o metal, cuerda de cuero o plástico, diversos rodamientos, etc.; elige aquella que te resulte más cómoda. Cada variante influye en lo exigente que será el ejercicio, así que ayúdate con el vendedor antes de comprarla.

¿Cómo saber el largo de la cuerda?

Para calcular el largo adecuado, dóblala en la mitad pisándola en el centro con un pie, y lleva las empuñaduras a la altura del pecho. La distancia desde el piso hasta la altura del pecho es el largo correcto, el resto sobrante se puede corregir o acortar según la cuerda que tengas.

Si vas a saltar, esto es lo que debes saber:

Eso sí, aunque es un ejercicio relativamente sencillo no es llegar y saltar, al menos no si quieres sacar el máximo provecho de este ejercicio. Por eso, con la asesoría de Felipe te damos algunos tips fundamentales para que saltes correctamente.

-El movimiento debe originarse desde las muñecas, manteniendo una flexión de los codos a los costados.

-Para aterrizar el salto, debes apoyar el metatarso y dedos de los pies, para amortiguar la caída fluidamente y que sea lo más simétrica posible.

-Siempre mantén una buena postura. Mientras más cansada te sientas es probable que curves la columna, pero preocúpate de tener estables la zona media, cintura pélvica y escapular. Una buena técnica es mantener la cabeza recta con la mirada hacia el frente.

-Usa zapatillas deportivas y evitar saltar la cuerda sobre superficies muy duras.


“La progresión del ejercicio (tiempo, descanso, ritmo y velocidad) va a depender de la condición inicial de cada uno y de qué tan rápida es su avance. Sin embargo, es recomendable comenzar realizando pequeñas series de entre 30 segundos a 1 minuto de duración, donde lo primordial es la correcta ejecución de la técnica. A medida que se avanza se puede aumentar el tiempo de trabajo, sumar más series o acortar los tiempos de descanso”, explica Felipe.

Una vez que domines el salto básico, puedes sumar variaciones como doble giro, cruce de cuerda, elevar las rodillas, tocar los glúteos con los talones o saltar hacia delante y hacia atrás. La intensidad la manejas tú, ahora sólo queda aventurarte a agarrar la cuerda ¡y a saltar!