Nuestros 5 mandamientos del buen dormir

Si bien ya no hay una regla respecto a cuántas horas debería dormir cada persona, es indiscutible que todos necesitamos un descanso profundo y reponedor para que nuestro cuerpo y mente funcionen bien al día siguiente. Pero la cosa no es tan fácil, sobre todo para quienes les cuesta bajar las revoluciones. Aquí van algunos consejos  para caer rendidas en los brazos de Morfeo.

No comas tan tarde. Cuando comemos nuestro organismo se pone a trabajar, y eso hace que muchas veces no podamos conciliar el sueño, sobre todo si se tratan de alimentos más pesados o si abusaste en la cantidad. Por eso evita comer justo antes de irte a la cama, es mejor si pasan un par de horas. Además, no tomes bebidas con cafeína tan tarde.

Paremos con el celular y televisión. Probablemente muchas de ustedes (y quién escribe incluida) se quedan revisando el celular en la cama o mirando alguna serie de Netflix antes de dormir. Aunque evidentemente cama + series suena a uno de los placeres más deliciosos que hay, la tecnología y el sueño no son una buena combinación para dormir. Así que apaga todo antes de irte a la cama, y prohibido revisar el celular si te despiertas en la mitad de la noche, porque eso también altera el descanso.

Invierte en ropa de cama de calidad. A pesar de que pasamos muchas horas de la vida metidas en la cama, la calidad de la ropa de cama es muy poco valorada entre la mayoría de las personas. ¡ERROR! Dormir en sábanas de calidad puede hacer toda la diferencia para conseguir un descanso profundo y reparador. Esta regla corre también para las almohadas, colchón y pijamas. Prefiere telas nobles porque la piel respira mejor, tienen mejor ventilación y además sensorialmente es más agradable que materiales sintéticos.

Ayúdate con infusiones y aromas relajantes. Si te cuesta conciliar el sueño o sientes que no duermes profundo, las hierbas y flores relajantes están a tu disposición. En este ítem son muy bienvenidas las infusiones de manzanilla, tilo o melisa. Además, en el mercado venden brumas relajantes -por ejemplo de Lavanda- para rociar sobre la ropa de cama y en las farmacias naturistas existen roll-on también con propiedades relajantes, que debes frotar por la sien, muñecas y cuello unos minutos antes de acostarse.

Termina el día con un baño de tina. Si estás muy acelerada a la hora de dormir, por ejemplo, porque entrenaste tarde o tuviste un día muy caótico, baja las revoluciones con un baño de tina (o una ducha de agua tibia). Ideal si prendes una velita relajante de jazmín o lavanda, o rocías algunas gotas de un aceite calmante sobre el agua, para cambiar de mood y empezar la relajación que te ayudará a conciliar el sueño más tarde.

¡BONUS TRACK! A pesar de que no es un consejos para dormir más profundo, pero sí para aprovechar el máximo las horas de sueño no olvides tu rutina de belleza nocturna. ¿Por qué es TAN importante? Cuando dormimos a las células les llega más oxígeno y los tejidos de nuestra piel se regeneran más rápido, haciéndole frente a las agresiones que ha sufrido durante el día. Y para que esa función regeneradora sea lo más efectiva posible, es fundamental que cada noche preparemos nuestro piel con producto específicos, como un ritual sagrado.

No te pierdas nuestra nota con posturas de yoga especiales para promover el buen dormir y complementa los tips que te entregamos. ¡Buenas noches!