¿Conoces el safe-styling? Con estas claves cuidarás tu pelo todo el año

El frío, el calor, el sol, la humedad… las condiciones climáticas pueden ser grandes aliadas o verdaderas enemigas del pelo. Por eso es necesario mantenerlo protegido durante todo el año, y aquí te damos algunos prácticos consejos para lograrlo.

Mantén la temperatura a raya. Muchas herramientas de styling, como alisadores, onduladores o secadores de pelo, llegan hasta los 230º C, y aunque sintamos que usarlos al máximo es más rápido y efectivo, llegar a ese número no es necesario. Es mejor comienzar con una temperatura moderada y luego aumentarla poco a poco. Exponer tu cabello a un shock de calor no hará más que debilitarlo y secarlo.

Siempre con distancia. “Cuando NO estamos haciendo un peinando en particular (por ejemplo un brushing) la distancia debe ser de al menos unos 30 cm entre el secador y tu cabello, para que el calor no llegue directo y lo dañe”, explica el estilista Claudio Huircan (@drpeloclaudiohuircan). Acercarlo demasiado terminará por quemarlo, así que toma distancia y mueve el cabello mientras lo secas para que el calor llegue a todas partes. 

Jamás apliques calor fuerte sobre el pelo mojado. Esta es una regalo de oro para las fanáticas de las planchas y onduladores, nunca deben usar estas herramientas con el pelo mojado ni húmedo. Cuando el cabello tiene agua y le aplicamos calor directo hace un efecto como de hervir (por eso sale vapor), ocasionando daños como puntas partidas y textura pajosa.

Invierte en un protector de calor según tus necesidades. Asesórate con tu estilista para comprar un producto que proteja tu cabello del calor según tu tipo de pelo y hábitos de styling. Los protectores de calor se aplican sobre el cabello húmedo antes de usar el secado, plancha u ondulador, o también en verano cuando el sol es más fuerte, y lo que hacen es crear una barrera que reduce la velocidad con que el calor penetra el pelo.

NOVEDADES: En agosto llega a Chile el nuevo lanzamiento de Kérastase, Extentioniste Thermique, un protector térmico desarrollado para proteger el pelo del calor hasta 230°C.

“Todos los protectores sirven para proteger el pelo cuando está muy dañado, con muchos procesos químicos o sin han sido expuestos sin cuidado al sol; pero algunos son muy oleosos y pueden provocar cabello graso, y otros, al crear una película protectora pueden provocar que el pelo quede duro y pesado, así que se deben elegir con cuidado y no abusar de ellos”, advierte el profesional.