¡Arriba las manos! Vuelven los guantes

Glamorosos y funcionales, los guantes conforman un accesorio ideal para proteger las manos del frío, incorporando una buena dosis de elegancia y estilo. A lo largo de la historia se han usado tanto para vestir como para trabajar, y es en las últimas dos temporadas que su presencia en las pasarelas ha ido en aumento. ¿Será el regreso del glamour?

Los guantes con dedos separados se empezaron a usar en el siglo XII. En la Edad Media eran símbolo de nobleza y en el siglo XIX se utilizaban para retar a duelo a otra persona si se le lanzaba en la cara (solo entre caballeros). En la época de Napoleón se llevaban largos por encima del codo y tanto le gustaban al emperador que se dice que tenía unos 240 pares, lo que terminó en moda de la sociedad europea del siglo XVIII.

En la década de los 50 era muy común también llevarlos por arriba del codo, exclusivo de las mujeres eso sí, y generalmente de seda, se utilizaban para complementar vestidos formales (¿están todas pensando en Marilyn Monroe como nosotras?). Diseñadores como Balenciaga y Dior fueron los encargados de hacer que los guantes fueran un sinónimo de elegancia y estilo.

Sin embargo, décadas más tarde, los guantes asumieron propósitos más prácticos que de estilo. Eso sí, este panorama podría cambiar. Las pasarelas más recientes de otoño-invierno 2019 han vuelto a proponer los ‘guantes de ópera’ en sus colecciones, siendo Off-White y Moschino algunas de las firmas que plantean que el icónico complemento podría volver.

Las versiones más cortas y aquellas hasta las muñecas también se han visto, Clavin Klein y Chanel por ejemplo, la temporada pasada lo incorporaron en sus propuestas. La firma francesa tenía unos de estilo motociclista que llevaron varias influencers, como Camila Coelho, en el street style. Celebridades como Kendall y Kylie Jenner, así como Cardi B, son algunas de las que se han atrevido a lucir guantes este año, y en realidad no es extraño, pues este ha sido el año en que varias tendencias antiguas han salido del baúl de los recuerdos.

Lujosos como los guantes de ópera o más prácticos como los clásicos guantes de cuero negro, las opciones se empiezan a abrir y a sumar colores, texturas y formas. Quizás ha llegado el momento de volver al maximalismo y al glamour de antaño.