10 pasos para reducir tu consumo de plástico

Según cifras entregadas por la ONU, cada año, 8 millones de toneladas de plástico terminan en el mar. Y de eso, la mayoría son residuos que provienen de la tierra, o sea, de nosotros… Aunque toma un tiempo iniciar cambios importantes, es importante tomar medidas AHORA. En este artículo te proponemos 10 acciones que puedes empezar ya y que constituyen una ayuda para nuestro planeta.

Di no a las bombillas plásticas. Muchas aceptamos las bombillas solo porque vienen con nuestra bebida, café o trago, pero lo cierto es que son absolutamente prescindibles, y muy dañinas para el medioambiente. Si en tu caso las bombillas son una necesidad, compra una metálica o de bambú, y llévala contigo; si no lo son, prefiere las de papel y más importante aún, asegúrate de pedir tus bebidas sin bombillas.

Usa una botella reutilizable. Algo tan sencillo como adoptar la costumbre de llevar siempre una botella reutilizable reducirá enormemente tu consumo individual de plástico. Por fortuna, muchas oficinas, universidades y varios lugares públicos cuentan con dispensadores de agua para rellenar tu botella, así que ahorra dinero y sobre todo reduce los desechos que, tarde o temprano, llegan al mar.

Lleva tu bolsa a todos lados. Una sola bolsa plástica puede tardar 1.000 años en degradarse, así que evitarlas a toda costa es una de las medidas fundamentales para reducir el consumo de plástico en el mundo. Afortunadamente, Chile se sumó a la iniciativa de prohibir que se entreguen bolsas plásticas en los supermercados, pero aún hay muchas tiendas que las dan o venden. Hazte el habito de andar siempre con tu bolsa reutilizable a mano: te ahorrarás dinero y le harás un gran favor al medio ambiente. Y es fácil, las bolsas plegables no usan nada de espacio y tampoco pesan.

Privilegia envases de vidrio o cartón. Cuando vayas al supermercado, siempre prefiere envases de vidrio o cartón, y REUTILÍZALOS (que es lo que deberíamos hacer antes de reciclar). Desafortunadamente, la industria alimenticia se ha excedido con los envases plásticos, así que será labor de nosotros, los consumidores, evaluar qué alimentos elegir cuando tengamos 4 manzanas en una bandeja de plumavit plastificada con film vs. 4 manzanas que podemos llevar a granel.

Despídete de los chicles. Originalmente los chicles provenían de un árbol, por lo tanto se masticaba una goma natural. Luego de su furor, el chicle cayó en manos de las industrias químicas, para terminar en un producto que nada tiene de natural. Compuesto por polietileno y acetato de polivinilo, masticar chicle básicamente es masticar plástico.

Compra productos frescos a granel. Es una de las medidas más efectivas para reducir el consumo de plástico, y de paso, invertir en productos más frescos y con menos químicos. Ir a la feria, a tiendas especializadas que vendan a granel (a las que puedes llevar tus propios contenedores) o incluso cuando estés en el supermercado, compra a granel y aléjate de lo innecesariamente envasado. Además, nos hace más consciente de lo que realmente necesitamos y le da una mano a la mercado local.

Evita productos desechables. No es un cambio fácil, pero poco a poco empieza a evaluar qué elementos desechables son realmente necesarios en tu día a día para así comenzar con reducir su uso. Los globos y vasos de un cumpleaños, la comida para llevar, el embalaje de un producto, el envoltorio de un regalo, ¡todo tiene plástico!, y de muchas de esas cosas se puede prescindir. La cuestión es detenerse un minuto y pensar, ¿realmente necesito esto?

Cuando vayas por café, lleva tu propio tazón. Invierte en un lindo tazón y conviértelo en tu fiel compañero de cafeína, teína o tu bebida preferida. Preocúpate de mantenerlo limpio y cada vez que vayas a tomar algo llévalo contigo, de esta forma evitarás que te den un que terminará en el basura una vez que hayas terminado de tomar tu bebida. Además, muchas cafeterías ofrecen descuentos a quienes llegan con su propio tazón. Un win-win.

Sáltate la sección de congelados. Aunque los productos congelados son prácticos (sobre todo para las más reacias a la cocina), y algunas  comidas incluso vienen en envases eco-friendly, la mayoría incluye una delgada capa plástica que los recubre, así que mantente alejada de esta sección; si es que sí o sí tienes que comprar algo congelado, que sea lo imprescindible.

Vuelve a usar fósforos. Aunque por ser tan pequeños no les damos importancia, los encendedores plásticos, que siempre se nos terminan perdiendo o se echan a perder al poco tiempo de uso, generalmente terminan tirados en algún vertedero. Aunque parezcas old school, vuelve a los fósforos y estarán aportando con un granito al planeta (además son compostables, ¿sabías?

Y nunca olvides seguir este orden: REUSA y luego, RECICLA.