¡Chao contouring! La técnica de Kim Kardashian (al fin) está en retirada

No podemos negar que en su minuto el contouring significó un gran cambio en el maquillaje. Permite modificar los rasgos del rostro sin más que brochas y productos específicos. Pero el fenómeno va en retirada y ¡Nos encanta! Hoy predomina una piel menos enmascarada, más luminosa y natural.

 El contouring es una técnica que considera un juego de luces y sombras con bronzers y correctores para realzar y disimular diversos aspectos del rostro. Aunque su boom duró varios años, viene en retirada y nos gusta, ya que vuelve a ser importante recuperar la naturalidad y características de cada persona.

“Esto ha llegado al maquillaje con la tendencia del ‘No More Contouring’, lo que genera más aceptación y lleva a dejar de seguir un modelo ‘perfecto’. A mí me gusta este cambio, porque ayuda a elevar la autoestima sin querer modificar la estructura del rostro”, dice la maquilladora argentina Mili Andina, de estudio del mismo nombre.

En esa línea hemos observado que desde hace algunas temporadas las bases de maquillaje vienen más ligeras, hidratantes y luminosas. Se busca mantener la textura natural de la piel y potenciarla. Queremos vernos frescas y saludables.

Eso sí, lucir una piel más luminosa, cuidada y natural no es tan fácil como se cree. Para estar maquillada sin que se note se requiere bastante técnica, usar los productos adecuados y sobre todo una buena rutina de skincare. “Una piel deshidratada, o descuidada, va a llevar más trabajo o no va a lucir el maquillaje de la manera esperada, todas las pieles se pueden trabajar, sea cual sea la condición, simplemente requiere de los productos adecuados y práctica”, dice Mili.

Lo primero es hidratar la piel, así los correctores y bases duran más. Cada caso es particular, lo importante es mantenerte al día con tu rutina y lo que te hace bien. Es importante aplicar la menor cantidad de productos posible, es mejor ir de menos a más que tener que retirar excesos. Además, no perdamos el foco, estamos buscando una versión natural, que nos veamos cuidadas, sin abusar de ningún producto.

En algunos casos, dependiendo de la calidad de la piel. necesitaremos un poco más de corrector, base, iluminador, o un poco menos. “El rubor y el iluminador –que según el tipo de piel serán en crema o en polvo- toman un protagonismo importantísimo para brindar un juego de volumen a la piel, pero sobre todo generar ese aspecto a saludable tan esperado. La clave de la técnica es que esté todo bien difuminado. No puede haber líneas para mantener el aspecto natural”, explica la experta.