Lo que toda rubia (teñida) debe hacer después del verano

Los factores ambientales de los días de verano debilitan el pelo y lo resecan. La exposición prolongada al sol, el cloro de las piscinas y la sal provocan que al volver de vacaciones la visita al peluquero sea inevitable. Pero las que más daño sufren son las rubias ‘de envase’, ya que los productos químicos aceleran el desgaste y sequedad. ¿Sabes cuál es el principal desafío para recuperar el pelo pos-verano?

Las melenas rubias teñidas exigen un poco más de cuidados durante el verano que otras cabelleras, ya que como están decoloradas, la hebra capilar está más delgada y débil. Los factores ambientales propios de esta estación también hacen lo suyo, el agua de las piscinas, que contiene cloro y antialgas puede teñir los pelos más platinados de verde; el viento y el mar desgastan la cutícula y la dejan más expuesta; por eso el pelo se siente más poroso y seco; y el sol lo oxida y debilita.

Con todo esto, cuando volvemos a la rutina el pobre pelo está seco, seco, seco y ¡peor! Amarillo o con reflejos anaranjados. “El principal desafío para tratar los pelos rubios después del verano es que no se muera a la hora de hacer el retoque. Como ya viene con un daño importante lo primero será hidratarlo y evitar decolorar demás”, explica el estilista experto en blondas Claudio Huircan (@claudiohuircan).

Así, el plan de acción debería ser el siguiente: recortar las puntas (1 cm al menos), realizar un tratamiento de hidratación y quitar la oxidación (que provoca los indeseados amarillos). Como alternativa casera, una buena opción es usar aceite de coco orgánico. “Con el pelo recién lavado para que la cutícula del folículo esté expuesta, y, sin aplicar acondicionador, pon el aceite de coco de medios a punta y déjalo actuar de 15 a 30 minutos. Lava de nuevo y aplica acondicionador”, recomienda Huircan.

Lo que viene ahora es ‘corregir’ el color. “Al hacer la mantención y recuperación del pelo es importante no quitar el ‘efecto summer’, que es ese color rico que toma el pelo con el tiempo, a la vez que se recupera la frescura del tono. Para ello recomiendo evitar aplicar un gloss o tonalizante que sea demasiado frío y mantener un buen dorado, más matizado, pero que evoque ese desgaste o aclarado natural que provoca el sol. Y aquí es importante no confundir un dorado bien logrado con el amarillo”.

Tarea para la casa: Con el pelo renovado, no nos olvidemos de la mantención. Un champú azul (para matizar los reflejos cobrizos o anaranjados) o uno violeta (ideal para el pelo que se ha vuelto amarillento) son buenas alternativas para espaciar las visitas a la peluquería. “Cualquiera de esos champús son una buena opción, aunque sirven mucho más para pelos bien rubios. A las castañas claras o de rubio oscuro les beneficia más el champú verde, que lo pueden encontrar en las tiendas de productos especializados”, finaliza Claudio.