Y el Óscar se fue para ¡el color rosado!

Anoche se realizó la 91era jornada de los premios Óscar y la alfombra roja mostró claramente el predominio del rosa en todas sus tonalidades, desde el más intenso fucsia hasta el más delicado. También pudimos observa una gran cantidad de vestidos plateados muy brillantes, algunas apuestas en pantalón y la confirmación de que los looks masculinos (¡al fin!) se ponen creativos e innovadores.

El rosado fue el gran ganador anoche en los premios Óscar. La Alfombra roja se tiñó de este tono que se potencia como una de las grandes tendencias del año. Así es que pudimos ver vestidos vaporosos y con mucho volumen (como se ha visto en las pasarelas durante las semanas de la moda). El dominio pink abarcó tonalidades suaves, como lo llevaron Kiki Layne, Meagan Good, Maya Rudolph y hasta Marie Kondo.

En una versión más intensa, uno de los preferidos fue el Valentino que usó Gemma Chan, que además tuvo presente la tendencia de volúmenes XL. Sarah Paulson (Brandon Maxwell), Helen Mirren, Angela Bassett y Julia Roberts también se sumaron al amor por el rosado.

Los brillos no faltaron, sobre todo en versiones ‘silver’. Destacamos el vestido Celine de Brie Larson, al efecto disco de JLo, el estilo más arquitecnónico de Emilia Clarke (Balmain) y  Amandle Stenberg en un (Miu Miu).

Los estilos masculinos estuvieron presente, y fueron  varias las actrices que se atrevieron con pantalones, tales como Amy Poehler y Elsie Fisher.

Por último, siguiendo la línea más arriesgada que hemos visto por parte de los hombres durante las últimas premiaciones. El primer lugar se lo lleva indiscutidamente Billy Porter, con un ‘tuxedo-dress’ creado por Christian Siriano, increíblemente masculino y femenino a la vez.

 “Mi objetivo es ser una pieza de arte político andante cada vez que me muestro. Para desafiar las expectativas. ¿Qué es la masculinidad? ¿Qué significa eso? Las mujeres aparecen todos los días en pantalones, pero en el momento en que un hombre usa un vestido, el mar se parte (…) Tuve el coraje de empujar el status quo. Creo que a los hombres en la alfombra roja les encantaría jugar más. Esta industria se disfraza como incluyente, pero los actores tienen miedo de jugar, porque si aparecen como algo fuera del status quo, podrían ser recibidos como femeninos y, como resultado, no obtendrán ese trabajo masculino, que trabajo de superhéroe”, dijo a Vogue.

Pero no es el único que se atrevió con propuestas más originales, en las que destacó el uso de terciopelo. Chris Evans se lució con una chaqueta de  este material en azul petróleo y Stephen James también se vistió de velvet, en rojo y con botines blancos. Mark Ronson cautivó por las aplicaciones blancas de su traje y Nicholas Hoult aprovechó de innovar en la forma de las solapas. Sin duda se ha abierto la puerta a la moda masculina y nos encanta.