Todo indica que las hombreras vuelven y reflejan el empoderamiento femenino

Pensamos en hombreras y aparecen una mezcla de sensaciones. Un poco de nostalgia y –si tienes más de 30- recuerdos de nuestros papás en los 80’ y principios de los ’90. Y a la vez, ¡pánico! Porque esas espaldas XL y demasiado estructuradas no son muy sentadoras que digamos, al menos no para todas. Sin embargo, pese a nuestra resistencia, el comeback es real. Y la verdad es que puede ser bastante chic, te mostramos cómo.

Hombros muy anchos y marcados, cinturas pequeñas y una especie de armadura en la silueta es la imagen de las fotos del pasado, en que el oversize prácticamente se comía la figura (¿les suena con el abrigo ridículamente XL que vimos el año pasado?). Sin embargo, aunque pueda generar rechazo, no hay que olvidar que las hombreras tienen aspectos positivos: afinan visualmente la cintura y transmiten una imagen de confianza y seguridad –no es casualidad que haya sido símbolo de las business women-.

Tampoco es coincidencia que el 2018, año del ‘power dressing’ haya traído de vuelta la tendencia ochentera. Desde Lady Gaga (quién eligió un traje holgadísimo de Marc Jacobs para la gala de Elle Women in Film Awards -que reconoce el trabajo de las mujeres en el mundo del cine-, porque quería sentirse empoderada) hasta la diseñadora italiana Elsa Schiaparelli, usar un traje estructurado es sinónimo de poder.

A comienzos de la primera mitad del siglo XX las mujeres que estaban frente a la palestra llevaban en sus vestimentas, hombros con proporciones aumentadas. Hacia los años 40, los hombros promimentes se volvieron masivos, aunque en la década siguiente adquirió mayor protagonismo la figura femenina y de reloj de arena. Hasta que finalmente en los 80, de la mano de Armani y Thierry Mugler todo el tema de las hombreras vivió un gran renacer, de la mano de figuras como Diana de Gales y Michael Jackson, por nombrar algunos.

Tom Ford, Anthony Vaccarello e Isabel Marant son algunas firmas que llevan varias colecciones potenciando la silueta con hombreras. Algunos, con influencias ochenteras bien marcasas y en otras, con hombreras más teatrales (hacia arriba) y más suaves.

¿Cómo llevar las hombreras? Si tienes hombros rectos no las necesitas, si quieres usarlas igual busca unas pequeñas, o más orientadas hacia arriba que te estilizarán más. Si tienes espalda ancha deberías evitarlas. Y si tienes hombros muy redondeados o caídos, eres la más favorecida con esta tendencia. La altura en este caso cuenta. Una persona muy bajita se verá más baja aún si los hombros se ven demasiado anchos. Por último, las chaquetas no son la única forma para destacar los hombros, puedes elegir sweaters o blusas con mangas aglobadas y conseguirás el mismo efecto de las hombreras, aunque más dulce.