Desmaquillar no es lo mismo que limpiar el rostro, ¿no lo sabías? Esta nota es para ti

Haz invertido en productos de calidad, serum, crema hidratante, contorno de ojos, etc… ‘Todo por la piel’, decimos. Pero sin una rutina de limpieza adecuada, toda la inversión se va a la basura. Así como suena, una piel que no está limpia se ahoga y no es capaz de absorber los productos que aplicas. La maquilladora Daniela Alzerreca nos enseña a desmaquillar y limpiar el cutis correctamente.

“La limpieza consiste en dos partes: retirar las impurezas basadas en agua (células muertas, polvo, contaminación, transpiración) y las basadas en grasa (máscara de pestañas, labial, protector solar, crema, etc.)”, explica la maquilladora. Por lo tanto, el primer paso será remover el maquillaje con desmaquillantes –pueden ser de textura cremosa, bifásicos, en aceites, etc.-. Para los ojos, un buen consejo es dejar actuar el pétalo por unos 15 segundos sobre tu ojo cerrado, y luego retira con movimientos suaves. Evita frotar, porque la piel de esa zona es muy delicada.

Ahora es momento de limpiar el rostro. Según tu tipo de piel puedes elegir un limpiador en crema, espumas,  toallas desmaquillantes o geles. Pieles secas y sensibles deben preferir una leche de limpieza que contenga ingredientes humectantes (avena, manteca de karité, aceite de almendras, de semilla de girasol, de arándano, etc.) “evita los productos astringentes, porque resecan el cutis y lo dejan tirante”, dice Daniela

Para pieles mixtas y/o grasas les funcionan productos con ingredientes astringentes, como extractos de té verde, toronja, romero, lavanda, limón, etc. Fíjate bien eso sí, que NO contengan alcohol, porque podría resecar en exceso y en respuesta, la piel se vuelve más oleosa aún. “Las espumas y geles faciales son tu mejor opción. Y para las pieles con acné es bueno un producto que contenga ingredientes antisépticos, como el ácido salicílico o peróxido de benzoilo, que combaten los brotes”, sugiere la makeup artist.

Por último, Daniela Alzerreca recomienda siempre utilizar un tónico facial. Este es un producto clave para terminar tu rutina de limpieza. ¿Cuál es su principal función? “Regular el pH de la piel, que fue alterado por los productos anteriores, cerrar los poros y facilitar la penetración de los productos que ocuparás después. Es un must para mantener una piel fesca, sana y luminosa”, explica.

Ahora estás lista para continuar con tu rutina de belleza.