¿Qué estás haciendo mal con tu FPS?

‘Me aplico protector solar, pero me quemo igual’ es una frase que la especialista en medicina estética y antiaging, Francisca Errázuriz (@draferrazuriz) ha escuchado más de una vez. Por eso es importante hablar de este tema y recordar las veces necesarias que la exposición a la radiación UV es un factor de riesgo no solo ante el envejecimiento prematuro, sino más grave aún, para el cáncer de piel.

¿Sabías que el 80% del daño que tenemos en la piel se genera debido a la exposición solar? De ahí que es importantísimo proteger la piel de la radiación UVA y UVB, pero también es fundamental saber hacerlo bien.

Elige una textura que sea de tu agrado, “no hay peor factor de protección que el que no se usa”, dice la Dra. Ten cuidado con los que son en spray, ya que es más difícil contabilizar la cantidad aplicada, así que si lo vas a usar, aplícalo a conciencia y cuidando cubrir todo el cuerpo.

No te pongas tacaña. En esta situación más es más y es mejor aplicar una buena cantidad de FPS. La Dra. Errázuriz sugiere considerar la medida de una cuchara de té para la cara y la de un shot para el cuerpo. Aplica el protector solar a conciencia, cubriendo todas las zonas fotoexpuestas. No te olvides de los labios, las orejas, el cuello (por adelante y atrás). “Lo mejor es aplicar el factor antes de ponerse el bikini y frente a un espejo”, recomienda Francisca.

Por último, la aplicación de protector solar es DIARIA, incluso en invierno. Puede que no llegues roja a tu casa o que no estés ante una exposición prolongada como en la playa, pero habrás acumulado daño en tu ADN u en el colágeno, que es acumulativo.

Aunque nos encanta el sol, es cosa seria. Cuida tu piel siempre, que la salud es mucho más valiosa que un bronceado pasajero.