Envejecimiento y acné, dos motivos para moderar el consumo de azúcar

Sabemos que consumir alimentos altos en azúcares refinados tiene efectos nocivos para la salud, como aumento de peso, incidencia en patologías como resistencia a la insulina, riesgo de enfermedades cardiovasculares, entre otros. ¿Pero realmente hemos pensado cómo puede perjudicar la piel? La especialista en medicina estética y antiaging, Francisca Errázuriz (@draferrazuriz) nos cuenta por qué más vale moderar la ingesta de azúcar.  

Parece obvio discutir los riesgos qué tiene el azúcar en la salud, pero pese a haber bastante evidencia científica, sus efectos en la piel no han sido tan comentados. “Al ingerir azúcares se produce un proceso llamado glicación, es decir, moléculas de carbohidratos se adhieren a proteínas, dentro de las cuales está el colágeno. Éste, a su vez se vuelve más ‘tieso’, disminuyendo la elasticidad de la piel. Además, aumenta la producción de radicales libres que acelera los procesos degenerativos en los tejidos cutáneos”, explica Francisca. Por lo tanto, el azúcar es un agente que promueve el envejecimiento.

El consumo de azúcar también está relacionado al acné, cuya asociación proviene de dos mecanismos. Primero, porque una dieta alta en azúcares aumenta la producción de insulina, la que a su vez puede elevar el nivel de andrógenos (causantes del acné hormonal). Además, estimula la producción de sebo (la piel se vuelve más grasa) y favorece un ambiente inflamatorio, “el factor central para la aparición de lesiones de acné”, confirma la Dra. Errázuriz.

Aunque suene majadero, la alimentación es fundamental para mantener una buena salud y a nuestro organismo en equilibrio. Menos alimentos procesados y más productos naturales van a favorecer una nutrición adecuada y, en consecuencia, una belleza que va a resplandecer desde adentro hacia afuera.

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