WELLNESS: ¡NO TE PESES!

Con los primeros días de calor llegan las preocupaciones por el peso y la imagen corporal: quererlo todo y quererlo ya. Todas buscamos ser nuestra mejor versión, más a fin de año, pero hay errores típicos que cometemos cuando estamos empezando a tener un estilo de vida saludable, y que muchas veces nos hacen retroceder. El primero, pesarse.

Por Yael Kritzer, nutricionista y creadora de @blogdewellness.

Te cuento, pesarse implica ver reflejadas todas las masas corporales: grasa, masa muscular, residual, esquelética, tisular. Si nos centramos únicamente en el número de la balanza, no podemos conocer a costas de qué masa corporal se producen los cambios. Esto quiere decir que bajar de peso no implica necesariamente un descenso de la masa grasa. A veces un cambio en el número puede ser debido a que haya bajado o subido la masa muscular.

Por eso ocurre a veces, que a pesar de estar haciendo todo bien, el número se mantiene igual (ya sé, ¡qué desmotivante!). Lo que pasa es que puede haber bajado la grasa, pero aumentado la masa muscular. ¡Y eso está genial! Tal vez estés pensando: ‘Ok, pero yo quiero bajar el número en la balanza, qué me importa la masa muscular. No quiero aumentar músculo para no quedar grandota’.

¡Alto ahí! Tener un número de peso fijo y querer mantenerse en eso puede transformarse en una obsesión. Piensa que 1 kilo de grasa ocupa casi el doble de lugar que 1 kilo de músculo. Entonces, si mejoras tu composición corporal vas a haber reducido medidas y te vas a ver diferente. De quedar grandota, ¡olvídate!, eso tiene que ver con el tipo de ejercicio que hagas (y requiere bastante trabajo ganar volumen muscular).

Lo importante que debes saber es que los músculos son necesarios para mantener una buena salud, tener fortaleza, proteger huesos y articulaciones y lo mejor, ¡para gastar más calorías! Esto te ayuda a mantener un peso saludable y evitar vivir a pura lechuga para conseguirlo. El músculo es más costoso de mantener que la grasa, o sea, una célula de músculo demanda mucha más energía que una célula de grasa. Por eso, generar masa muscular es súper valioso para poder seguir gastando más calorías en reposo, cortar con la tendencia a engordar y poder mantener un peso saludable de por vida.

Las dietas, restricciones, saltarse comidas, dormir mal, el estrés y la falta de actividad física son pésimos negocios, porque hacen que se baje de peso, pero a costas de la masa muscular. Recuerda: si tienes menos masa muscular, gastas menos energía. Y si gastas menos de lo que comes de forma continua, lo más probable es que aumentes tu masa grasa.

Las formas correctas de evaluar el progreso son a través de antropometrías (conjunto de mediciones que distinguen las diferentes masas corporales) o a través de balanzas especiales para la diferenciación de masas corporales. Así podrás ver claramente los cambios en tu cuerpo y no guiarte por un número poco específico. Por ahora, no te peses y déjaselo a un especialista.