ESTILO: La evolución del clásico vestido de seda

Este clásico se ha vuelto tan informal que puedes llevarlo al trabajo, a una cita o incluso a un aperitivo con amigas.

Nos encanta esta tendencia, sobretodo porque ahora ya no necesitamos tener un evento elegante para sacarlo de nuestro clóset.

Muchas temporadas luego de que apareciera en nuestras vidas, el glamoroso vestido de seda llegó a “las masas”. E incluso con otro beneficio, parece ser que el tipo de cuerpo tampoco importa, ya que viene en diferentes versiones que se ajustan a todos los cuerpos.

 

Es un desafío de estilo, y lo sabemos. Pero hay miles de formas de usarlo y hacer de este un complemento perfecto para un outfit poco formal.

Usárlo sobre una polera blanca, ya fue tendencia y caducó. Hoy en día, lo ideal es combinarlo con zapatillas, booties o inclusos flats.

El mix perfecto es vestido + americana, pero también puedes vestirlo bajo un sweater en invierno, o con Hawaianas para la playa. Aunque el mejor tip de tendencia, es que no sea demasiado simétrico.

En cuanto a la parte superior, puedes combinarlo con blazers, o elegir su versión en mangas largas.

Existen también las versiones un poco más clásicas, que sí, son ideales para ocaciones más especiales, aunque casi todo depende de con qué lo combinemos. Un accesorio, como una cartera elegante, puede cambiar el sentido del look.

Otra cosa que nos encanta, es la variedad de colores en las que el vestido de seda puede usarse. El clásico color negro… ya pasó. Colores pasteles, amarillos, e incluso fucsia, son los más elegidos.

Y con respecto a la forma, con tiras, bretéles o incluso mangas, son todos tendencia.

 

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