Los inolvidables que dejó París Fashion Week

La mítica capital de Francia conocida por ser la ciudad del amor y de las luces, no solo es un destino increíble para creer en el romance  parisino e impregnarse de su buen gusto y estilo, sino que ha motivado a cientos de diseñadores y artistas a crear las más bellas e inspiradoras colecciones con ese toque de “je ne sais quoi”.

Recién finalizada la semana de la moda en esta ciudad, te contamos todo aquello de lo que no podremos olvidarnos.

Los clásicos

Paco Rabanne

Nuevas piezas atemporales con escencia francesa.

Combinando creaciones únicas, que utilizaron formatos en 3D y plástico, se llevo a cabo una “nueva artesanía” que aplicó los elementos de las nuevas generaciones. Vestidos y faldas ensamblados a través de la unión de pequeñas piezas plásticas le dieron el toque de nuevo a las siluetas clásicas que presentó la firma en su pasarela y que variaron desde los tonos metalizados hasta los más recatados camel y negros neutros. Un desfile para aquella mujer que disfruta de un look atemporal pero siempre dispuesta a añadir un toque fresco.

 

Louis Vuitton

El contraste entre dos épocas.

Una pasarela como sacada del siglo XIX que supo combinar la estética espacial con piezas elegantes y chaquetas Napoleónicas que parecían sacadas de algún retrato del emperador.

Detalles silenciosos, pero arriesgados, como el único guante que llevaban las modelos en la mano mientras sostenían un bolso, marcaron la diferencia y lograron resaltar los contrastes de un desfile, que si bien contaba con cortes y siluetas sofisticadas, destacó por los detalles de cada pieza, que las convertía de inmediato en un objeto de deseo lleno de autenticidad.

Los revolucionarios

Balenciaga

Agentes de cambio en la industria de la moda.

Tanto hombres y mujeres compartieron pasarela en este desfile que nada tuvo de convencional. Si, sabemos que lo que más llamó la atención fue el capa sobre capa de grandes chaquetas, pero por encima de eso, el proceso creativo y la responsabilidad social de este desfile son por lejos lo más destacable. Se utilizó alta tecnología para el moldeado de sastrería para mujeres y hombres por igual. Los cuerpos se escanearon en 3-D, los “fittings” se hicieron en un archivo de computadora y luego se imprimieron los moldes que terminaron en piezas impecables.

El show incluyó productos de la marca World Food Program los que se venderán para beneficiar a la organización benéfica de las Naciones Unidas que actúa para aliviar la pobreza alimentaria. Balenciaga hizo una donación simultánea de $250,000 al fondo, demostrando que la ética y la estética pueden ir perfectamente juntas.

 

Dior

Es innegable que la llegada de Maria Grazia ha cambiado los patrones y temáticas de la casa de moda francesa, ligando la moda a temas sociales y pretendiendo generar una concientización respecto al rol de la mujer en la sociedad. Muchos hablan de una simple jugada para llegar al público, vacía de trasfondo, mientras que otros se adhieren a la nueva postura de Dior, principalmente en torno al feminismo.

Esta vez, fueron las protestas estudiantiles en París de 1968, lo que llevó a la maison a crear esta nueva colección, que revivió el sentir de la época de los sesenta, rememorando las consignas de paz y amor y las revoluciones sociales.

Los bordados, el crochet y la mezcla de retazos, combinado con piezas modernas, en las que destacó el traje de dos piezas y la muy en tendencia, gorra marinera, le dieron un sentir de alegría y  très chic a una pasarela que tenía aires de revolución.

Lo que nos sorprendió

Comme des Garçons

La alegría del exceso.

Mientras observamos como cada vez más la industria se alza hacia tendencias de líneas simples y minimalistas, hay quienes como Rei Kawakubo deciden saltarse la norma y darse el lujo de “burlarse” de las convenciones.

Mientras veíamos caminar a modelos con grandes montañas de material, una capa sobre otra de telas que tal vez parecían un hermoso pastel, luego un cuadro, luego un collage. Nos dimos cuenta que es necesario que nos den algo que no esperamos. Que estamos ansiosos por sorprendernos con las pasarelas y que el exceso de Comme des Garçons no hace más que recordarnos uno de los sentidos principales de la moda: divertirse siendo auténtico.

Jacquemus

Necesidades básicas.

Si hay algo que nos dejó claro esta pasarela, es el indiscutible reinado de los básicos. Piezas que por si solas tal vez nos parezcan faltas de emoción, pero que sumadas una con otra o formando un conjunto, logran una belleza de alto disfrute estético. ¿Qué hay escondido en la pasarela de Jacquemus? Sensualidad. Sensualidad y a esa mujer ícono, desenfadada pero elegante.

Hay en la pasarela del francés una suerte de minimalismo poético, una visión de la femineidad pero sacada de algún personaje de película. Telas ligeras que se adaptan al cuerpo con curvas, grandes y románticos sombreros que contrastan con diminutos bolsos. Una silueta que demuestra poder y seguridad.

No hay dudas que la pasarela del diseñador se volvió uno de nuestros momentos inolvidables de París, y es que también rescata la escencia de la mujer parisina: El desentendido garbo de saber que tienes el mundo a tus pies gracias a un par de prendas, ya sea un sencillo traje de dos piezas o un inolvidable slip dress negro.

Magda Poulsen

Magda Poulsen

constantly learning (& writing) about art & fashion. instagram: @magdapeace