Excesos y excentricidades, las claves de la propuesta de Gucci en Milán

El pasado miércoles 21 de febrero, se realizó en la capital de la moda italiana el esperado desfile del Imperio Gucci, y nuevamente, Alessandro Michele llevó su colección más allá de toda norma, con una alusión a las transformaciones sobrehumanas y en una propuesta que no dejó a nadie indiferente.

En una pasarela que simulaba ser una sala de quirófano clínico, con camillas de operación en el centro y acompañada de tétricas canciones y sonidos de las máquinas médicas, se llevó a cabo la transgresora presentación de la firma de moda italiana, con las que Michele buscaba crear un total desconcierto, haciendo incluso difícil distinguir el sexo de los maniquíes.

La palabra “excesivo” queda pequeña para describir los outfits con que se lució el diseñador en su colección otoño-invierno. Es necesario realizar un ejercicio reflexivo para analizar y apreciar los atuendos de Gucci, que incluían todo tipo de iconografías y corrientes estéticas, no solo en una misma colección o un mismo look, sino incluso en la misma prenda.

Alessandro desconfiguró y rompió el ADN de la casa de lujo italiana, para recomponerlo y rearmarlo a su antojo, añadiéndole toques místicos de Oriente, con turbantes y abrigos de inspiración mongola. Y como nada es too much para el diseñador, también pudimos apreciar miles de lujos ostentosos en su show, con pesadas cadenas, bisutería y brillos puestas en diversas partes del cuerpo de los modelos, siguiendo un estilo algo Barroco y totalmente recargado.

Nada es una exageración para el show de Gucci, aún tomando en cuenta los dragones y serpientes que hacían referencia a la aclamada serie The Games of Thrones. Algunos de los modelos incluso desfilaron con réplicas de sus propias cabezas entre sus brazos.

Otras tendencias que se vieron en el show de la casa de lujo italiana, fueron los portatrajes, confeccionados en un tul transparentes que cubría, pero a la vez dejaba ver, los más clásicos atuendos Gucci. Asimismo la simbología pop  estuvo presente sobre la pasarela , con dibujos animados como Candy Candy y Paramount plasmados en grandes polerones.

Sin duda alguna, el desfile de Gucci es de lo más extravagante que hemos visto en este mes de la moda, en donde el diseñador Alessandro Michele tomó el papel de Doctor Frankenstein –incluso su outfit de aquel día insinuaba ser el de un médico- operando y configurando looks e identidades únicas, originales y disruptivas, en una metáfora que relataba su visión personal de cómo la gente construye su identidad en nuestra era.

 

Trinidad Morel

Trinidad Morel

Con gusto por la moda, pasión por el mundo y amor por la literatura y la escritura.