#Tips Para Colgar Tus Cuadros

Colgar cuadros en las paredes parece una tarea relativamente sencilla, pero la realidad nos demuestra que a veces estamos frente a la tarea y no sabemos exactamente cómo hacer para que quede de la mejor manera. De hecho, si nos ponemos a pensar en todas las casas o departamentos que conocemos, es probable que terminemos por reconocer que es la minoría la que domina el arte y la armonía de los cuadros bien dispuestos.

 

Es un tema no menor ya que ellos son uno de los encargados principales de darle personalidad a nuestras casas. Y lo cierto es que el arte mal dispuesto genera incomodidad visual y puede distorsionar el look & feel que buscamos imponer. Lo bueno es que, a veces, esta duda se resuelve con solo investigar qué alternativas existen. De esta manera podemos ordenar nuestras ideas y agregar opciones que no se nos habían ocurrido o que no sabíamos que tenían una razón de ser. Para todas aquellas a quienes esta ayuda le sea de gran valor, acá van diferentes tips de cómo hacerlo y por qué.

 

Si empezamos por lo más fácil, una primera opción es colgarlos de forma simétrica. Este tipo de distribución será el preferido por las amantes del orden ya que eso es exactamente lo que va trasmitir. En cuanto al formato, dependerá del lugar a decorar y de la persona que lo haga: arriba de un sillón podrían ser 6 cuadros en dos hileras; dos ó tres más grandes y alineados o uno grande a la izquierda y otros más pequeños ocupando el mismo espacio a la derecha.

Sobre la altura ideal, siempre se recomienda que sea al nivel de la vista de una persona promedio. Muy bajos o muy altos darán la impresión de estar fuera de lugar, desubicados o flotando arriba sin sentido o proporción. Otro consejo a tener en cuenta, en caso que haya cuadros en más de un sector de un mismo ambiente, es que deben estar todos dentro de un mismo rango de altura, de lo contrario se perdería la coherencia del espacio general.

Para las personas que quieran salir de lo “prolijo”, otra camino implica colgar y mezclar cuadros de diferentes tamaños, con diferentes marcos y estilos. Así se logra gran impacto visual y cierta originalidad que rompe un poco con el marco de lo más conocido. Una buena ayuda para dar el primer paso es colgar un cuadro grande en el centro y distribuir el resto, de menor tamaño, a su alrededor.

Aún más innovador es el estilo casual, el cual implica apoyar los cuadros ya sea en el piso como en algún estante o mueble. Dos ventajas que encontraremos acá es que no se necesita clavar clavos en las paredes y que se puede ir cambiando el orden de lo que vayamos a poner en ese lugar. Además, da un look canchero y poco forzado en el que incluso se pueden superponer las piezas.

¿No se puede romper las reglas? Por supuesto que se pueden romper, aunque es recomendable saberlas de antemano. Hay quienes lo hacen colgando cuadros, por ejemplo, en uno de los extremos del sillón o mueble en cuestión. Es algo atípico y visualmente desconcertante pero ese puede ser exactamente el objetivo que estén buscando.

Por último, en cuanto a la distancia ideal entre cuadro y cuadro, se recomienda que sea entre 5 y 8 centímetros, lo que dependerá en definitiva del tamaño de lo que estemos colgando.  Y siempre tener en cuenta y usar la altura de la vista como línea imaginaria horizontal de referencia para comenzar nuestro trabajo. Eso nos dará un orden mental para diseñar cada rincón.

Sofi Martini

Sofi Martini

Soy Sofi o So o Sow. Curiosa por naturaleza y Comunicadora Social según la universidad. Trend seeker & viajera incansable por definición, fotógrafa aficionada por elección. Pet friendly sin discusión y lectora fanática de casi todas las temáticas.